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Posturas más relajantes para un masaje

Las posturas más relajantes para un masaje son las posturas correctas.

La posición que adquiere tanto el masajista como el paciente es decisiva para los objetivos de la terapia, por lo que es de suma importancia la postura que mantengan ambos durante el masaje.

Tener una postura “cómoda” no implica tener una postura correcta, por esta razón en este artículo te enseñaremos las mejores posturas para un masaje.

Importancia de las posturas en los masajes

Para dar y recibir un buen masaje hay que tener en cuenta varios factores, entre ellos la posición apropiada del terapeuta, además de la postura del cliente. Ambas posturas, la del masajista y la del paciente, son relevante para obtener excelentes resultados.

La postura del paciente, generalmente, es la misma para todos los casos, esta es una posición de decúbito, es decir, tumbada o acostada de manera horizontal, además que siempre debe ser de acuerdo al tratamiento o terapia que se deba aplicar.

Dependiendo del tratamiento que se vaya a aplicar al cliente, la postura del paciente será básicamente dos:

  • Decúbito Pronto: Es la posición corporal que implica estar tumbado boca abajo, con los brazos extendidos y las piernas ligeramente flexionadas. Normalmente se coloca una almohada debajo del abdomen para evitar la lordosis lumbar.
  • Decúbito Supino: Es la postura corporal que consiste en estar acostado boca arriba, con los brazos tendidos a los lados de cuerpo, y con una almohada en el cuello.

En relación con la postura del masajista, esta afectará de manera directa los resultados del masaje, además de influir en su propio estado físico. El masajista debe tener, en todo momento, una postura correcta para evitar sobrecargas en la musculatura y lesiones.

Es recomendable para el masajista mantenerse lo más cerca posible a la camilla, por ello la camilla debe tener una altura adecuada, las piernas deben estar ligeramente flexionadas y semi abiertas para tener más estabilidad y agilidad.

El terapeuta debe proteger su columna, por lo que no debe realizar movimientos de torsión o flexión.

Lo más aconsejable es practicar las distintas posturas para cada tipo de masaje en particular, ya que es un factor determinante para los resultados del masaje.

Cuál es la postura más relajante para un masaje

Vamos a analizar cada parte del cuerpo y como deben ubicarse para una correcta aplicación del masaje:

Cabeza: La cabeza debe tener una posición recta y estable, con una ligera flexión pero siempre evitando tener la cabeza inclinada hacia atrás, es decir, con la barbilla hacia arriba, ni la cabeza inclinada hacia adelante o con la barbilla hacia abajo.

Hombros: Los hombros deben estar equilibrados, debe estar al mismo nivel, y tanto los hombros como los brazos deben mantenerse relajados.  Los movimientos deben ser suaves y no realizados con brusquedad, las manos siempre deben trabajar en dirección hacia adelante.

Pecho: La posición es hacia adelante y hacia arriba, mantén la espalda alineada.

Columna: Esta debe estar recta, no rígida. Respetando las curvas propias de la misma.

Piernas y Rodillas: Las piernas deben estar alineadas y separadas aproximadamente al mismo nivel de separación de los hombros, y las rodillas con un poco de flexión.

Pies: Deben estar paralelos para que soporte el peso de manera equitativa.

Con esta posición el masajista tendrá una mejor capacidad de acción, más fuerza, y podrá realizar movimiento armónicos de acuerdo a su equilibrio corporal.

Consejos para mejorar tu postura

Estas ideas que te presentamos a continuación te ayudarán a cuidar y mantener una buena postura:

  • Realiza ejercicios físicos para mantener un buen tono muscular, además de mejorar el equilibrio de la musculatura.
  • Realiza observaciones conscientes sobre tu postura, durante el masaje necesitas prestar mucha atención a tu postura para ir corrigiéndolas en el proceso.
  • Puedes practicar el sentarte bien, con la columna recta, sin cruzar las piernas.
  • Mantén los pies paralelos, uno al lado del otro, y bien apoyados sobre el piso.
  • Cuida tus rodillas, cuando estés de pie flexiona ligeramente tus rodillas, no es recomendable que estén completamente estiradas porque bloqueas la circulación sanguínea y linfática.
  • Realiza ejercicios de caderas para balancear la pelvis. Con las piernas separas al nivel de la cadera y flexionadas, balancea la pelvis hacia adelante y hacia atrás, moviendo solo la cadera.

No esperes más, comienza desde ya a practicar estos útiles consejos.

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